La percepción Visual como recurso creativo

La percepción Visual como recurso creativo

Nos encanta viajar al origen de la creatividad y, en este caso, vamos a ir a lo más primigenio como puede ser la visión y la percepción visual. Ya hemos apuntado que la publicidad siempre busca sorprendernos para conseguir así nuestra atención a su mensaje, pero ¿en qué se basan para lograr conseguirlo?. La respuesta mas cercana está en saber como vemos y como nuestro cerebro construye la imagen para, una vez sabido, utilizarlo creando imágenes visualmente eficaces. Puede parecer poco relevante o incluso nimio el hablar de como construimos la imagen, pero saberlo puede ayudar mucho en la tarea de un creativo.

Vamos a comprobar como son  muchas las acciones y campañas publicitarias que tienen en cuenta estos mecanismos de la visión.

¿Qué es la percepción visual? ¿Cómo vemos?

Es la capacidad de interpretar la información y el entorno de los efectos de la luz visible que llega al ojo. La percepción visual es un proceso activo con el cual el cerebro puede transformar la información lumínica captada por el ojo en una recreación de la realidad externa.
En la percepción visual intervienen tanto los ojos como el cerebro. Los dos están estrechamente relacionados y nos permiten comprender lo que pasa a nuestro alrededor.

¿Hay unas leyes en  función de las cuales vemos o percibimos lo estímulos que recibimos?

Si estas forman las llamadas leyes de la Gestalt. Para comprobar que realmente estas son un recurso muy utilizado por los creativos, vamos a describirlas junto con un ejemplo:

1. Ley de la Proximidad: Al observar tendemos a percibir como juntos o como un mismo objeto los elementos mas cercanos. Cuanto más cerca estén los elementos  más tendemos a agruparlos como un todo.

2. Ley de Semejanza: Tendemos a agrupar los elementos de la misma clase. Los elementos de la composición que son similares en tamaño, color o forma, tendemos a verlos relacionados o agrupados.

3. Ley de la Continuidad: Si nos encontramos ante una imagen, los elementos orientados en la misma dirección tienden a organizarse.

4. Ley de Simetría: Las imágenes simétricas son percibidas como iguales, como un solo elemento, en la distancia. Aún sabiendo que la mitad de nuestro cuerpo no es exactamente igual a la otra mitad, al dividirlo, percibiremos dos partes simétricas ya que responden a un mismo patrón de formas. Las imágenes simétricas son percibidas como iguales. Si esto se aprovecha, pueden crearse efectos como estos

5. Ley de Cierre: Al observar una imagen tendemos a completar aquello que no se nos muestra del objeto. Efecto por el cual el observador tienden a cerrar, reintegrar y completar la información necesaria para conformar un objeto percibido. Aunque una  figura se presente incompleta o discontinua, la percibimos completa, ya que nuestra mente la completa. Las formas cerradas y acabadas son más estables visualmente, lo que hace que tendamos a cerrar con la imaginación las formas no acabadas.

6. Ley de Contraste: Un elemento se distingue del resto por su singularidad o especificidad, por la forma, tamaño, color u otras cualidades propias del objeto.

7. Ley de Figura o Fondo: Cuando estamos observando una imagen siempre tendemos a separarla en una figura y un fondo para poder interpretarla. Cuando no somos capaces de distinguir claramente una figura sobre un fondo, se produce la mímesis y esto puede dar lugar a la ambigüedad.

8. Ley de Dirección: Si en la imagen aparecen elementos con una dirección determinada, hacen que fijemos nuestra atención allí a dónde se dirigen.

9. Ley de Pregnancia: Los elementos más simples son los preferidos en el proceso perceptivo, permiten sintetizar y “memorizar” las formas que componen la imagen. Decimos que una imagen es pregnante cuando es percibida con rapidez por el ojo humano, lo que capta nuestra atención en primer lugar. En publicidad sin duda es muy importante utilizar este recurso para hacer que se vea más unas cosas u otras como por ejemplo la marca.

¿Qué pasa cuando no percibimos correctamente?

En el proceso de la visión o la percepción  pueden darse una serie de factores que hagan que el cerebro haga una interpretación falsa o errónea de lo que está viendo. Si hace una interpretación falsa, el cerebro crea una imagen que no existe. Si  es errónea, el cerebro interpreta de forma incorrecta lo que ve. Aquí es dónde aparecen las archiconocidas ilusiones ópticas. Son imágenes que engañan a nuestro cerebro. ¿Pensaís o recordáis algún anuncio que las haya usado?

Podemos clasificar las ilusiones opticas en:

1. Figuras ambiguas: aquellas que pueden percibirse de varias maneras

2. Anamorfismos: tan de moda en acciones en la calle. Son las imágenes que solo se pueden ver bien desde un determinado punto de vista. También pueden ser utilizados dentro de composiciones gráficas.

3. Engaños visuales: En este típo de imágenes percibimos elementos que en realidad no existen en la imagen como puede ser el movimiento en una imagen fija.

4. Objetos imposibles: son objetos imaginarios pues su construcción en las tres dimensiones  no se podría realizar.Si lo observamos por partes,  el dibujo tiene lógica, pero no en su totalidad. Otros simplemente nos engañan con la perspectiva en que son plasmados, pues en el la imagen se pueden interpretar dos perspectivas y ninguna es correcta. El ejemplo clásico es el Cubo imposible.

Cómo veis, la verdadera publicidad creativa no sólo se vale de las nuevas tecnologías, software de diseño o los nuevos soportes para generar impacto, sino que utiliza como base algo tan básico como entender cómo vemos cuando observamos una imagen.  Un buen creativo no es sólo el que sabe utilizar los programas de retoque o herramientas digitales, sino el que tiene en cuenta todo aquello que puede incidir en la percepción de su trabajo. Si sabemos todas estas cosas, podemos jugar con ellas creando interesantes trabajos.

Visto así, la creatividad es mucho menos arbitraría de lo que parece.