Los creativos somos especialistas en crear imágenes y productos visuales. Para ello, a la hora de crear una pieza gráfica  contamos con una gran variedad de recursos a nuestro alcance para conseguir plasmar gráficamente el concepto y el mensaje de nuestra campaña.

Toda gráfica debe llamar la atención. Tener algo que haga que, desde la persona que anda  acelerada por la calle hasta la que ojea rápidamente una revista, posee su vista sobre ella y la dedique un instante de su tiempo. Los mensajes visuales compiten y  el nuestro tiene que ganar.

No son nuestros ojos los que ven, si no nuestro cerebro y, aunque parezca algo sencillo, este interpreta la información que recibe en función de diferentes parámetros:  la tendencia a organizar  en las formas más simples ; el relacionar automáticamente los elementos visuales que son similares; la necesidad de equilibrio; la conexión de las formas que están próximas; favorecemos la izquierda sobre la derecha y la parte inferior sobre la superior de un campo visual. Todos estos son factores que rigen nuestra la percepción visual y siempre debemos tenerlos presentes a la hora de diseñar o componer cualquier imagen.

“Cualquier aventura visual, por sencilla, que sea, entraña hacer algo que no estaba allí antes,hacer palpable lo que todavía ni siquiera existe”.

El crear algo distinto o impactante  puede parecer una tarea titánica y extremadamente difícil, pero como todo, se aprende y  hay técnicas que pueden ayudarnos a realizar composiciones visuales más atractivas. Entre ellas encontramos la exageración. Esta consiste en intensificar y amplificar alguno o varios elementos de nuestra composición visual de tal modo que se logra atraer la atención del que ve la imagen. Algo no cuadra y, por tanto, hace que fijemos mas nuestra atención para descifrar el mensaje.

Todo se entiende mejor con un ejemplo asique..vamos allá.Al mirar estas gráficas sabemos que la comida , en este caso galletas, en proporción es más pequeño que las personas.

Así lo hemos aprendido y en cuanto pasamos la vista por la imagen algo no nos cuadra, se nos cambian los esquemas y es inevitable la sorpresa. Tan solo con cambiar las proporciones de los objetos y darle un tamaño mayor hemos conseguido crear una pieza visual más atrayente. Cuando el proceso se realiza a la inversa, es decir, hacemos elementos más pequeños se le denomina reticencia.

El recurso de la exageración se utiliza en numerosas campañas. Aquí os dejamos varios ejemplos.

Esta es una de las técnicas con las que podéis ir practicando. Proximamente seguiremos analizando otras técnicas y recursos para enriquecer nuestras piezas visuales.